Los problemas para relacionarse socialmente pueden abarcar diferentes grados de importancia. En los casos más graves hablamos de ansiedad social (véase apartado “ansiedad y estrés”) donde la interacción social supone una verdadera fuente de ansiedad y angustia provocando que la persona sea incapaz de relacionarse. En otros casos la persona no presenta un patrón tan acusado de ansiedad, sin embargo si manifiesta algunas dificultades para relacionarse con los demás, como por ejemplo: 

  • ­   Falta de asertividad (no saber decir no)
  • ­   Negociar y persuadir
  • ­   Escuchar activamente
  • ­   Pedir ayuda
  • ­   Participar
  • ­   Reconocer y expresar los propios sentimientos
  • ­   Enfrentarse con el enfado del otro
  • ­   Expresar afecto

Es normal que ante ciertas circunstancias sociales sintamos inseguridad o timidez, pero si los problemas para relacionarte te provocan frustración o te impiden llevar una vida satisfactoria, entonces será útil el aprendizaje de nuevas habilidades sociales. La terapia que encontrarás  en mi consulta en Málaga o en el servicio de psicología a domicilio te ayudará a encontrar los recursos necesarios para mejorar tus relaciones sociales, aprendiendo nuevas habilidades de interacción y aumentando tu sensación de competencia social.