Presentación

Mi nombre es María Teresa Bustamante, soy psicóloga con una clara vocación hacía la psicología, la escucha activa y el apoyo psicológico.

Con respecto a mi trayectoria académica, soy Licenciada  en Psicología por la Universidad de Málaga en  el  Itinerario de Psicología Clínica y de la Salud, Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico.  Estoy colegiada por el Colegio Oficial de Psicólogos de Andalucía Oriental con el número AO-06888. Completé mi formación con un  Máster Sanitario en Práctica Clínica en Salud Mental.

Con respecto a mi trayectoria profesional, he tenido la oportunidad de desarrollar mi labor como psicóloga en diferentes áreas. Mi experiencia profesional, orientada a la psicología clínica y de la salud, comienza en el ámbito de la terapia grupal con personas con diferentes patologías y crisis (depresión, ansiedad, trastorno bipolar, trastornos de personalidad etc.) Además de coordinar diversos talleres: entrenamiento cognitivo, habilidades sociales, psicoeducación y orientación a la realidad.

Tras esta experiencia con la psicología clínica nace la necesidad de especializarme en la terapia individual, por lo que comienzo a colaborar  con  diversos gabinetes privados en Málaga  realizando la labor de terapeuta, especializándome en la aplicación de técnicas de intervención psicológica y  en la evaluación de la conducta.

Actualmente trabajo en mi  propia consulta de psicología en Málaga capital, atendiendo tanto a adultos como a adolescentes y niños. También trabajo realizando  consulta a domicilio. En ambos casos proporcionando a todas aquellas personas que lo necesitan apoyo psicológico, orientación y terapia, tratando en todo momento de mejorar la calidad de vida de la persona desde un trato humano y empático.

Mi metodología de trabajo se centra en el modelo cognitivo-conductual y se dirige hacia un enfoque integrador.

 

Un modelo cognitivo-conductual  de trabajo significa  centrarse en dos aspectos básicos de la persona y de su problema, por una parte los pensamientos (lo que la persona piensa) y por otra la conducta (lo que la persona hace). Estos dos elementos son los que finalmente determinan el estado de ánimo y las emociones de la persona.

 

Por  tanto,  buena parte del modelo cognitivo-conductual se centra en entrenar a la persona a detectar los pensamientos negativos que están influyendo en sus emociones  y a sustituirlos por otros pensamientos más positivos, lo cual repercutirá en su bienestar. A la vez, se analizan aquellas conductas  que están generando malestar en la persona y se entrena en el aprendizaje de otras nuevas conductas más saludables y que fomenten emociones positivas.

 

El modelo científico cognitivo-conductual  explica y predice el comportamiento humano, además de haber demostrado una elevada eficacia en el tratamiento de diversos problemas psicológicos. Al mismo tiempo integro  en mi trabajo otras técnicas procedentes de  orientaciones diferentes, pero con una base científica sólida como la psicología positiva o la terapia centrada en soluciones.